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USURPACIÓN EN CASA DESHABITADA

USURPACIÓN EN CASA DESHABITADA

 

Autor: Ángel Alberto Mendoza Supo

Fiscal Adjunto (T) Provincial Penal.

 

Uno de los temas bastante debatidos en la jurisprudencia y en el foro nacional es lo relacionado al delito de usurpación; tipo penal previsto por el artículo 202 del Código Penal Peruano cuya descripción típica está ubicada en el Título V de los Delitos Contra el Patrimonio, Capítulo VIII  del delito de Usurpación: “Será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de uno ni mayor de tres años… El que,  por violencia, amenaza, engaño o abuso de confianza despoja a otro, total o parcialmente, de la posesión o tenencia de un inmueble o del ejercicio de un derecho real”.

 

Estadísticamente son innumerables los casos ventilados por el delito de usurpación en Juzgados y Fiscalías Penales y muchos de esos casos se encuentran  pendientes de resolución; casos que apenas se inician con unos cuantos folios pero que al culminarse las investigaciones terminan siendo expedientes voluminosos que de por sí del sólo mirarlos por costumbre se postergaban su resolución. Siempre surgió en mí la interrogante, porque era tan difícil resolver los casos de usurpación; sin embargo revisando diversos autores y analizando legislación comparada, noté que no había tanta complejidad, sino un vació legal. El problema se complica cuando analizamos la figura del despojo que requiere para su configuración el uso de los medios de violencia, amenaza,  engaño o  abuso de confianza.

 

Ahora bien en cuanto al engaño o el abuso de confianza, en la práctica se dan en muy pocos casos, no he visto casos a decir verdad, en la mayoría de las veces siempre el medio utilizado es la amenaza, violencia o las dos cosas, pero aquí nace otro detalle aún más debatido y es precisamente el objeto de nuestro análisis.  La violencia es sobre la persona, o también es sobre la cosa; se puede amenazar también a la cosa. Estos son aspectos que en la jurisprudencia nacional no han tomado en cuenta; aunque no parezca, sería de mucha ayuda definir y establecer criterios uniformes, ayudaría a descongestionar los miles de procesos penales e investigaciones que están pendientes de resolverse y evitarse también interpretaciones antojadizas del tipo penal en mención, como las que se presentan en la práctica  y son utilizados por nuestros colegas abogados.

 

Al respecto un esfuerzo por resolver este problema aconteció en el Distrito Judicial de Moquegua cuando el 21 de junio de 2005[1]  se realizó un Pleno Jurisdiccional Distrital y que luego del debate se aprobó por mayoría, que cuando la violencia se produce sobre la persona del agraviado es clara la existencia de la fuerza empleada por el agente para doblegar a la víctima. Sin embargo, admite que la violencia también puede darse sobre las cosas que posee la víctima aun cuando en el momento del despojo este no se encuentre presente, pues la violencia en estos casos está constituida por los actos que realice el agente para evitar que la víctima recobre su posesión, aún cuando éstos consistan en la intimidación o la amenaza y sostener lo contrario equivaldría a que el agente busque el momento propicio en que la víctima no se encuentre presente para realizar el acto de desposesión con lo cual se produciría la impunidad permanente del delito.

 

En la Jurisprudencia Internacional, navegando por la web encontré un pronunciamiento del Tribunal Constitucional de Costa Rica donde también era de la misma opinión; señalando que la ley no hacía distingo al utilizar el término “violencia” y no se puede dejar de lado que la violencia sobre las cosas no sea considerada.

 

Particularmente no estoy muy de acuerdo con ello, por cuanto existe en juego muchos intereses; pienso que la violencia sólo es con relación a las personas y no en las cosas. Creo que se está forzando la figura penal haciendo uso de una interpretación extensiva del término “violencia”  para que también sea con relación a las cosas con la finalidad de suplir deficiencias normativas o tratar de llenar figuras penales que no se encuentran tipificadas en el Código Penal.

 

Me permito hacer un ejemplo que nos podría ayudar a comprender esta problemática. Qué delito cometería aquella persona que ingresa a una vivienda desocupada, y lo hace por la pared posterior del inmueble y a partir de ese momento empieza a poseerla asegurándola, luego poniéndole chapas de seguridad y de esto se percata el verdadero propietario a los dos meses. No les parece que se asemeja a nuestra realidad nacional, sobre todo a las viviendas construidas por ENACE a nivel nacional que han sido ocupadas en una gran mayoría por personas que no son sus propietarios y que aprovecharon la ausencia del verdadero propietario para ingresar sin necesidad de violentar o amenazar a nadie.

 

Qué es lo que se hace en estos casos, el operador de justicia, el Fiscal o los abogados se van por el extremo y argumentan que hubo amenaza y violencia porque se forzó la chapa y ahí se genera el debate de nunca acabar.  Es ese momento en que empiezan las elucubraciones haciendo interpretaciones extensivas que en forma desmedida quieren hacer calzar, encuadrar la modalidad del despojo con violencia sobre las cosas; de ahí nace todas esas interpretaciones extensivas que consideran a la violencia sobre las cosas, no dándole su verdadero sentido al derecho penal, violándose  principios elementales como el principio de intervención mínima, el carácter fragmentario del derecho penal, el principio de legalidad entre otros. [2]

 

En Argentina existe una modalidad de usurpación que no existe en el Perú y que sería fabuloso si nuestros legisladores intentarán introducirlo en nuestro código punitivo, no solo por la gran cantidad de casos que se dan en la realidad, sino porque contribuiría a los aplicadores del derecho, operadores de justicia, fiscales, abogados a resolver los problemas legales que surgen al interpretar el elemento normativo de la “violencia” que es un elemento constitutivo del delito de usurpación. Me estoy refiriendo a la modalidad de usurpación, despojo- mediante bienes desocupados o deshabitados.

 

El artículo 181 del Código Penal Argentino: “Será reprimido con prisión de seis meses a tres años: El que por violencia, amenazas, engaños, abusos de confianza o clandestinidad despojare a otro total o parcialmente de la posesión o tenencia de un inmueble o del ejercicio de un derecho real constituido sobre él, sea que el despojo se produzca invadiendo el inmueble, manteniéndose en él o expulsando a los ocupantes”. El elemento normativo clandestinidad[3] es definido cuando los actos por los cuales se tomó posesión o continuó, fueron ocultos, o se tomó en ausencia del poseedor o con precauciones para sustraerla al conocimiento de los que tenía derecho a oponerse.

 

Esa figura penal hace falta en el Perú; estoy seguro que evitaría invasiones, usurpaciones y demás problemas sociales que se originan y todo porque simplemente no existe un tipo penal similar al que existe en la legislación comparada, evitándose también de ese modo interpretaciones extensivas del elemento normativo “violencia” en los delitos de usurpación. Juristas renombrados han analizado el tema y llegan a la conclusión que no existe violencia sobre la cosa y no es posible realizar una interpretación extensiva al término violencia, tales como Francisco Muñoz Conde[4]; cuando señala que en los delitos de usurpación la acción requiere para su tipificación la realización de violencia o intimidación en las personas. Los términos violencia o intimidación deben entenderse igual que en el delito de robo con violencia o intimidación. Es por tanto atípica o constituye otro delito la usurpación empleando fuerza en las cosas (rompiendo la cerca alambrada que rodea la finca, violentando las cerraduras, etc.).

 

Creemos que los alcances expuestos en este artículo pueda contribuir a superar de algún modo el mal uso de interpretaciones extensivas en derecho penal y si lo hacen  ponderen los principios que están en discusión evitando afectarse derechos fundamentales.

 

 

 



[1] Distrito Judicial de Moquegua: Pleno Jurisdiccional Distrital -2005: El Pleno acuerda por mayoría. PRIMERO.- Que en el despojo, la violencia del agente infractor puede ser ejercida contra los bienes o la persona, y que no necesariamente debe encontrarse presente el agraviado para que se configure el delito, pero en este caso la violencia debe darse contra las cosas. Por Unanimidad. SEGUNDO.- Que la tipicidad objetiva del delito de usurpación requiere en el agente infractor la realización de la conducta típica de la violencia o amenaza ejercida sobre la persona o el bien, por tanto si no se ha producido violencia sobre la persona o sobre la cosa no hay delito y en cuanto a la amenaza, por su propia naturaleza requiere la presencia física de la persona. MOTIVOS NO ACOGIDOS POR EL PLENO. Siendo que el elemento objetivo de la usurpación es la violencia, se necesita que el agente anule la resistencia de la víctima, que la doblegue y cuando la acción se realiza contra los bienes, no puede decirse que se ha doblegado la voluntad de resistir.

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Principios_limitadores_del_derecho_penal#Irretroactividad#Irretroactividad

[3] DERECHO PENAL, Parte Especial. Edgardo A. Donna. Tomo II-B Pág. 738.

[4] DERECHO PENAL, Parte Especial. Francisco Muñoz Conde. Págs. 396 y 397.

Comentarios

Que tal contradicción que tienes en tu exposición, dices y te deshices. Realiza una nueva lectura de lo que has escrito y verás el garrafal error que cometes y sientas una contradicción de si es o no es.

Es un tema de muchas aristas, pues si bien hay casos que aparentemente quedarían impune, hay que ver otras cirunstancias factuales concomintantes, pues muchas veces los arrendatarios,abusando de su derecho de uso parcial pactado contractualmente, incurrenen delito de usurpación. Y para liberarse de su responsabilidad penal, llegan al extremo de simular violencia física en el inmueble realizada por mano propia y pretenden atribuirla al agraviado-propietario. En este caso, lo resuelto por el Pleno, es de gran eficiacia para arribar a una real justicia.

Es un tema de muchas aristas, pues si bien hay casos que aparentemente quedarían impune, hay que ver otras cirunstancias factuales concomintantes, pues muchas veces los arrendatarios,abusando de su derecho de uso parcial pactado contractualmente, incurrenen delito de usurpación. Y para liberarse de su responsabilidad penal, llegan al extremo de simular violencia física en el inmueble realizada por mano propia y pretenden atribuirla al agraviado-propietario. En este caso, lo resuelto por el Pleno, es de gran eficiacia para arribar a una real justicia.

Es un tema de muchas aristas, pues si bien hay casos que aparentemente quedarían impune, hay que ver otras cirunstancias factuales concomintantes,pues muchas veces los arrendatarios,abusandoo de su derechode usoparcialañsi pactado contractualmente, incurrenen delito de usurpación, y para liberarse de su responsabilidad penal, llegan al extremo de simular violencia física en el inmueble realizada por mano propia, pretenden atribuirla al agraviado-propietario. En este caso, lo resuelto por el Pleno, es de gran eficiacia para arribar a una real justicia.

Es un tema de muchas aristas, pues si bien hay casos que aparentemente quedarían impune, hay que ver otras cirunstancias factuales concomintantes,pues muchas veces los arrendatarios,abusandoo de su derechode usoparcialañsi pactado contractualmente, incurrenen delito de usurpación, y para liberarse de su responsabilidad penal, llegan al extremo de simular violencia física en el inmueble realizada por mano propia, pretenden atribuirla al agraviado-propietario. En este caso, lo resuelto por el Pleno, es de gran eficiacia para arribar a una real justicia.

Es un tema de muchas aristas, pues si bien hay casos que aparentemente quedarían impune, hay que ver otras cirunstancias factuales concomintantes,pues muchas veces los arrendatarios,abusandoo de su derechode usoparcialañsi pactado contractualmente, incurrenen delito de usurpación, y para liberarse de su responsabilidad penal, llegan al extremo de simular violencia física en el inmueble realizada por mano propia, pretenden atribuirla al agraviado-propietario. En este caso, lo resuelto por el Pleno, es de gran eficiacia para arribar a una real justicia.

Solo esperemos que la ansiada reforma no se haga mucho de espera, pues si tendríamos el tipo penal de usurpación como la tiene Argentina, nos seria mucho mas fácil resolver y no dejaríamos en la indefención la mayoría de los casos que se nos presenta. Slds

Interesante, muy interesante. Slds

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